Cal Perelló se alza justo en medio del pueblo de
l’Ametlla de Segarra, es una de las edificaciones más antiguas
del lugar, a medio camino entre la torre de vigía (siglo XI) y
la iglesia románica de Sant Pere (siglo XII).
Por los registros de la época que se han conservado sabemos que
en 1475 la casa era propiedad de Pere Alòs, hasta que en 1536 fue
adquirida en subasta por Antoni Perelló, cuyos descendientes la
poseyeron ininterrumpidamente durante más de cuatrocientos años.
Diversas
ramas más o menos emparentadas de los Perelló habitaban
en la Segarra el siglo XIV, entre las que destacaba una familia
de notarios radicados en Cervera.
Una de estas ramas se estableció en la Ametlla
durante el siglo XV, a caballo entre la repoblación que se
llevó a cabo tras las epidemias de peste, el terremoto de
1425 y, sobre todo, la guerra contra Joan II.
Los Perelló de l'Ametlla poseyeron durante
siglos numerosas fincas en los términos de la Ametlla y en
otras poblaciones próximas de la Segarra, la Conca de Barberà
y el Urgell. También, fruto de sus matrimonios con herederas
del Berguedà y el Solsonès, poseían casas y
fincas en otras comarcas de Cataluña.
Los herederos Perelló de l'Ametlla residieron aquí
hasta la primera mitad del siglo XVII, fecha en que se establecieron en
la calle Major de Tàrrega, donde fundaron otra casa solariega conocida
por el mismo nombre y que es la sede actual del Museo Comarcal del Urgell.
Después de adquirir la Baronía de Renau en 1685 y emparentar
por vía de matrimonio con el linaje de los Roger de Llúria,
los Perelló fueron nobles de Cataluña. Al principio del
XIX, la familia se estableció en Barcelona, a pesar de conservar
las dos casas solariegas de la Ametlla y de Tàrrega.
Partiendo de la edificación original de los siglos
XIV-XV, la casa ha vivido diversas ampliaciones a lo largo del siglos.
La primera, a mediados de siglo XV, cuando fue adquirida por Antoni Perelló.
La segunda, hacia 1635, en que Francesc Perelló mandó edificar
un ala orientada a noroeste. Y la tercera, a final del siglo XIX, cuando
las dependencias antiguas ya estaban ocupadas por los casa.
Actualmente la casa es propiedad de David Sandoval, que
reside en ella de forma permanente.