La Ametlla de Segarra es un pueblecito de 30 habitantes situado en el
altiplano de Comalats, al límite de las comarcas de la Segarra,
la Conca de Barberà y el Urgell. Por su altitud (700 metros) es
un gran observatorio del llano segarrense, la Noguera y el llano de Urgell,
así como del Prepirineo y las cimas más altas del Pirineo
desde la Vall d'Aran hasta la Cerdanya. La primera noticia documental
de la Ametlla data de 1077, cuando el conde de Barcelona Ramon Berenguer
I dio la torre del castillo, que todavía hoy se conserva, al señor
de Tarroja Acard Miró.
L’Ametlla forma parte de la antigua comarca natural de Comalats,
una meseta de orografía muy accidentada, una sucesión
de colinas y hondonadas en que alternan los cultivos secaneros de
cereales (trigo, cebada, avena, centeno, colza), viña, almendros
y olivos con bosques y rañas de encina, roble mediterráneo
y pino blanco.
Este tipo de vegetación comporta unos cambios estacionales
muy pronunciados del aspecto de la cubierta vegetal, que van del
verde intenso omnipresente primaveral hasta el contraste veraniego
de los cultivos dorados y los verdes forestales.
Desde l’Ametlla se pueden recorrer varias rutas
turísticas. La más próxima, hacia el sur, la antigua
vía romana de Barcelona a Lleida, atraviesa el valle del río
Corb, visitando las villas medievales de Vallfogona y Guimerà,
y enlazando más adelante con la ruta del Císter hacia Vallbona
de les Monges. Hacia el norte, la Ruta de los Castillos de la Segarra
y la Noguera, que empieza en Cervera y permite visitar las mejores fortificaciones
de la Cataluña medieval, así como también el Camino
catalán de Santiago que bordea el río Ondara a su paso por
la Segarra. Hacia el oeste, en dirección a Verdú, se puede
seguir la ruta del Canal de Urgell desde Vilagrassa hasta el estanque
de Ivars.